miércoles, diciembre 13, 2006

TODOBICHODEUÑA - El pana mariguanero

Cada vez que prende un cacho te ofrece. Hace años que le dices que no, que gracias. Ya ni le respondes nada, sencillamente le haces un gesto con la mano. Pero él insistirá siempre. Así son los panas marihuaneros.

Todos tenemos un amigo fumón. O varios.

O somos el amigo fumón de alguien.

Y todos los panas marihuaneros quieren lo mismo: que fumes un poco con ellos, que te dejes de mariqueras y compartas como es.

Y tú le dices que no al tuyo, no por santurrón: Dios te libre. Sino porque no le encuentras gracia al asunto. Pero él insiste porque sabe que te gustaría fumar, que es verdad, que quisieras poder tolerar el monte como lo hace él, que quisieras no quedarte trabado sin poder hablar o entrar directo a la paranoia, sino fumar y seguir departiendo con la gente, tomarte un trago más, experimentar el hambre gloriosa del monchis y fumar otro poco antes de irte a tu casa a dormir como un bebé.

Los panas marihuanos tienen una cajita de madera, del tipo artesano, o una vieja lata de galletas. Ahí lo guardan todo: el monte, el papel, el mata chicharros, los cachos ya armados listos para la ocasión. Esa caja es sagrada.

Ellos tienen más amigos fumones. Como debe ser. Con estos, el pana mariguano tiene un nexo estrecho. Para él no son sus amigos fumones, son sus compañeros, son como él, son parte de una hermandad, son quienes le ayudan a conseguir cuando está difícil comprar, son quienes lo salvan cuando el jíbaro de confianza anda de baja, son quienes siempre dicen que sí.

Junto a ellos, el pana mariguanero se lamenta todavía porque aquél buen muchacho que andaba en bicicleta repartiendo monte por el Este caraqueño cayó preso: un tipo tan de pinga… ¿quién le habrá echado ese pajazo?

A tu amigo fumón no le puedes andar con monsergas, ni advirtiéndole que deje eso, ni tratándolo como dañao. No te puedes poner mariquito, pues. Porque él lleva años tragando humo y ahí está tranquilito: trabaja, se baña, no se mete piedra ni se inyecta, ni anda de vago ni atracando gente. Es una persona de bien, como tú, sólo que él se fuma dos o tres cachos diarios. No por adicto, ni por loco, ni por perdido, se mete sus cachitos para ecualizarse, para relajarse, para estar tranquilo.

Al final, qué coño importan unas cuantas neuronas de más si tenemos de sobra. Y menos importan si hay que sacrificarlas por un buen momento.

Como que la próxima vez le voy a decir que sí a mi pana mariguanero.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

sí, incluso te dicen que el alcohol o el tabaco hacen más daño.A mí me pasó un día: no era uno, eran todos los de las fiestas. Yo era, más bien, el amigo no mariguanero de los demás, el extraño pues. Y aunque no me botaron de la reunión, me fui sin despedirme porque, si no estaba fumando, ¿qué carajo estaba haciendo allí? Siempre que los veo, me saludan y siempre me miran como con lástima, como diciendo: de lo que se pierde. ¿será?

manola blahnik dijo...

para como están las cosas, quizás sea mejor quemarse la mayor cantidad de neuronas lo antes posible. quién sabe si, con grandes y repetidas dosis, las neuronas tocando fondo y la histeria al máximo, hasta comencemos a ver al gordo barreto con cariño.

manola blahnik dijo...

aaah.. una precisión: defínete, porfa. o mariguanero, o mariguano, o marihuano. es puro prurito linguistico porque, al final, es el mismo tipo capaz de disfrutar los porros sin cargo de conciencia y sin mucha resaca

demalamadre dijo...

Manola es como quisquillosa con el asunto del lenguaje. ¿Será que es correctora de estilo? Mira doña tacón, las tres acepciones son válidas en este blog. Por puro uso de la calle mariguanero se ha ganado su lugar. Lo correcto es marihuanero. Y mariguano lo usan en México y partes de Centroamérica. Y cuando seas capaz de ver al gorbo Barreto con cariño, me avisas, para no fumar de esa...

manola dijo...

después que mandaste a fidel a la gloria del señor, claro que soy capaz de ver al gordo con cariño..
y no te molestes: sólo quería uniformidad mariguanera/huanera/guana.

Anónimo dijo...

La marihuana no elimina neuronas.

Inclusive, un grupo de científicos de la Universidad de Saskatchewan liderado por Xia Zhang demostró que cierto cannabinoide fomenta el desarrollo de nuevas células cerebrales.

Anónimo dijo...

Hay un momento para buscar y recibir ayuda. Las cosas no se pueden dejar pasar.
Sin darse cuenta, también pasa la vida
¿Alguien quiere ayuda?
¿Cómo se le puede ayudar?