martes, enero 02, 2007

ECHANDOELPRIMERO - Agarra ese 2007 ahí

Una tarjeta navideña enviada por César Miguel Rondón hace algún tiempo decía: “Tenga usted el mejor año posible”. Así, de puño y letra. ¿El mejor año posible? En un momento en el que todo el mundo se faja a desearte lo mejor, lo más grande, la máxima felicidad y lo más más, este señor quiere para ti sólo lo posible.

¿No luce un poco egoísta?

Recordé esa tarjeta en algún momento del aluvión de mensajes “preñados de buenas intenciones” que llegaron al celular las noches del 24 y el 31.

¿Aluvión?

Exagero, claro. Recibí cuatro o cinco nada más, pero estoy seguro de que son los mismos que te llegaron a ti, a tu madre, a tu hermana, a tu abuelo y seguramente hasta a García Carneiro.

El caso es que al igual que se difundió el mensajito aquel que indicaba que debías votar sólo en las líneas tales y cuales, me parece que este diciembre la utilización de un formato de mensajes “navideños” adquirió proporciones de plaga. Uno, la verdad, debería ser agradecido: hay gente por ahí que pensó en ti antes de hincarle el diente al pernil, gente que pulsó la tecla “send” para enviarte su buena vibra prefabricada antes de volarse los dedos con un cohetón. Pero la primera emoción se congela cuando recibes el mismo texto de personas distintas.

Algunos, todo hay que decirlo, se tomaron la molestia de escribir tu nombre en el formato. Lindo detalle que tuvieron con los otros 30 que recibieron el suyo personalizado. Los más flojos –o la gente normal, porque hay que estar mal de la cabeza para pasarse en eso la nochebuena- simplemente reenviaron o hicieron un “grupo” en sus celulares y listo. Salieron de eso rápido y se dedicaron a darle al whisky.

El “formato Rondón” lo recordé quizás por original. Aunque también por un filón medio malintencionado que tiene: “el mejor año posible” es también como decirte, con elegancia, “el año que te merezcas” o “el que logres tener”. Es algo como que te digan que estará en tus manos si es bueno o no, así que si te va mal, pues jódete, es culpa tuya. No hay fuerzas metafísicas ni “extrafísicas”, no depende de Dios ni del Diablo, ni del socialismo del siglo XXI, ni de la posición de los planetas, ni de cómo cayeron los caracoles: es tan sólo lo que se pueda.

Así que siguiendo la onda de los “reenviadores”, tengan ustedes, el mejor año posible… pero que sea, de verdad, bueno. Lo merezcan o no, que aquí no andamos con mezquindades.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo no interpreto el mensaje de César Miguel Rondón como egoísta. Más bien realista. El mejor año posible dadas las circunstancias... que no parecen indicar que el año va a ser ninguna maravilla.
Así que, te deseo yo también, el mejor año posible en Venezuela. Probablemente mejor para el que esté afuera, dependiendo siempre de dónde esté y en qué circunstancias.
Salud!

ana meli dijo...

Hola! no sé quién eres, pero este blog está de poca madre!!! Está excelente, y espero que vuelvas a actualizarlo pronto para seguir viendo esas dosis de rebeldía que tanto nos caracterizan a los venezolanos outsiders!