martes, marzo 27, 2007

COGELETRA - Vallejo le enmienda la plana a más de uno

En un par de librerías caraqueñas me topé con libro bastante atractivo en el que algunos conocidos escritores decían algo sobre París.

No Hilton, sino la ciudad.

Es uno de esos tomos de mesa, de los que pones en la sala para que la visita entienda que tienes muy buen gusto y que te interesa la literatura y que eres el colmo de la sofisticación porque como esos autores también conoces a París y siempre tienes algo que decir sobre la capital francesa y, claro, tienes tus foticos con la torre al fondo.

Por alguna razón no lo compré. Y eso que no era tan caro. Pero ahora menos lo voy a comprar. Fernando Vallejo es el culpable.

Ese viejo maricón, genial y coñoemadre salió de su madriguera en la Ciudad de México para llegar a Bogotá a putear a todos sus paisanos durante un discurso en el auditorio del Gimnasio Moderno al que asistieron como 600 personas. No sé qué tiene que ver el tal Gimnasio Moderno con la literatura, pero allí fue a escandalizar el escritor y llegó acompañado por un montón de perros callejeros.

Su discurso versaba sobre Rufino José Cuervo, un importante lingüista colombiano de finales del siglo XIX a quien Vallejo, por lo que se ve, respeta y venera como a pocos de sus paisanos.

Pero aunque el discurso era sobre la obra de este señor, Vallejo desató su ponzoña contra todo: “Colombia es lo peor de la tierra y Antioquia lo peor de Colombia”. Así comenzó su disertación en la que se refirió al presidente Uribe llamándolo “culibajito”.

Más de uno se arrechó, más de uno aplaudió.

El texto de la conferencia me llegó hace poco y sé que fue reproducido en la revista El Malpensante. Y entre las mil vainas sobre las que habló el viejo loco, estuvo el libro de París.

“Toda una colección de luminarias escribiendo textos de una paginita sobre París al lado de sus retratos. Voy a comentar sólo las primeras frases de algunos de ellos: ‘No creo que sea tan sólo por el pan y por el agua que yo quiero a Francia’ (Adolfo Bioy Casares). ¡Cómo así que ‘por el pan y por el agua que yo quiero’! Ése es un ‘que’ galicado, le falta el ‘por lo’. Debe ser, don Adolfo, con perdón: ‘No creo que sea tan sólo por el pan y por el agua por lo que yo quiero a Francia’ ¡Cómo! ¿Nunca leyó usted, con todo lo que vivió, 85 años, a don Rufino José Cuervo? ¿No le alcanzó el tiempito?

“Y oigan esta perla de entrada: ‘Pasaron ya quince años desde que dejé París’ (Alfredo Bryce Echenique) ¡Cómo así, Alfredo, que dejé París! Debe ser: ‘dejé a París’. Con la preposición ‘a’, que no cuesta y que se usa en español castizo con países y ciudades cuando son complemento directo. ¿Tampoco vos leíste a Cuervo, viviendo aquí al lado, en el Perú? ¡Claro, como te fuiste a París! Y oigan a Ricardo Piglia, otro que se fue a París: ‘La primera vez que vi París me pareció que ya la conocía’. ¡Y dele con ‘ver’ París! ¡Carajo! Es ‘ver a París’. Y oigan a Claribel Alegría, una escritora costarricense: ‘Conocí París antes de haberlo visitado’. Todas éstas son primeras frases, el aperitivo. Cómprense el libro para que disfruten del plato fuerte. Todos conocen a París pero no respetan su idioma. En cambio la primera frase de Jonuel Brigue dice: ‘Para conocer a París yo cerraba los ojos’. Así debe ser. Este sí es un señor. Te felicito Jonuel, pseudónimo de José Manuel Briceño, venezolano. Vos sos de los míos, del país de Andrés Bello. ¡Viva Venezuela!

“Y oigan cómo empieza Vargas Llosa: ‘Dudo que, antes o después, me haya exaltado tanto alguna noticia como aquélla’. ¡Cómo que ‘dudo qué’! ¡Dudo de que! ¡Le falta el ‘de’! Eso que cometiste tú, Vargas, es el ‘queísmo’, una falta tan fea como su contrario, el ‘dequeísmo’. Decir ‘que’ cuando es ‘de que’, y decir ‘de que’ cuando es ‘que’ es como no tener madre o mentarle la madre a la abuela (…) Y oigan cómo empieza Mutis: ‘Entre las ceremonias con las que pago mi tributo a la nostalgia cada vez que llego a París’, etc. ¡Cómo que ‘con las que pago’! Ese ‘las’ sobra. Debe ser: ‘Entre las ceremonias con que pago mi tributo’… ¿No te enseñaron aquí las monjas a respetar el idioma? (…) ¡Carajo esta lengua se murió! Hispanica lingua: ite misa est. ¡Qué bueno Rufino José, que también te moriste vos! Muy a tiempo. El capitán que se hunda con su barco”.

Por último una mención a Uribe que podría aplicarse por aquí: “Y hablando, hablando, hablando. Que mate, que robe, que atraque pero por Dios, que no hable. Que se calle. Que aprenda de los gobernantes chinos: ¿Cuándo han oído ustedes hablar a Lin Piao?”.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

hapesardetodololeíporcompletoperolo quemasmegustófuelodeloschinos.

Cinzia Ricciuti dijo...

Que bueno, me gusto mucho!
Saludos

Anónimo dijo...

seguramente si fuera por vallejo, todavia estuvieramos hablando el latin antiguo: esos puristas nunca entienden que el lenguaje es un ser vivo, que muta y adopta formas que posiblemente no nos gusta o nos parecen espantosas, pero la lengua, el idioma, no para en reglas: yo no se entonces como vallejo dira almohada que no es "castiza" digamos (como seguramente fue adaptada hace cientos de años pues ni modo, dira nuestro guardian del idioma). imagino que si llega algun dia a escuchar "accesar" le puede dar un soponcio.
saludos

manola blahnik dijo...

fabuloso post.

me gustaría leer a vallejo -fernando- escribiendo sobre parís. pero como no lo ha hecho -o si lo hizo, yo no lo sé- y al parecer tampoco lo invitaron a escribir su paginita junto con otras luminarias, recordé a otro vallejo -el gran césar- que también habló de parís. y entre tanta palabra de luz que le regaló, también le dio uno de sus poemas más hermosos.

"Me moriré en París con aguacero
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París - y no me corro -
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño"

ese es el comienzo, obviamente. se llama Piedra negra sobre una piedra blanca.

sí, murió en parís, una tarde de lluvia de 1938. pero fue un viernes: imperfecciones que tienen los genios.

ahora más que nunca es que deberías comprarte ese libro, bichodeuña.

Anónimo dijo...

Malamae, negro: uno de los anónimos dijo por ahí que el lenguaje es un ser vivo, que nace, crece y muere. Ley de vida, amigo. Ponerse "purista" como la señora Vallejo, es de una imbecilidad supina. No caiga en esa, socio.


SapoCrudo

demalamadre dijo...

Sapo, no hay que ser tan literales. Cito las palabras de doña Vallejo porque me parecen interesantes. Eso no quiere decir que sea presa de la histeria purista. De hecho, puedes ver en el post ese-que-ya-no-quiero-ni-mencionar, que me "agarraron" en dos usos incorrectos del lenguaje. Gran vaina.

Manola: es que ya Vallejo me jodió ese libro.

Anónimo dijo...

hijueputa, coñoemadre, genial.

Anónimo dijo...

Con la a o sin ella, París me parece del carajo. Coño, yo también quiero morir allí, pero de noche, con vino en las venas en vez de sangre y tirado a orillas del Sena.
EL INGENIERO

Anónimo dijo...

Ingeniero,
es la primera vez que dices algo sensato.

Anónimo dijo...

No joda
EL INGENIERO

attys (una loca culta) dijo...

Aquí hay una sarta de machos homofóbicos llamando al recio de Vallejo “doña” y “señora” Es muy difícil imaginarse a un señor homosexual que le gusta que se lo metan por el culo? no por eso es una senora.
Bibliografía complementaria: el discursito que se disparó Vallejo al recibir el Rómulo gallegos. Está on-line en la pretenciosa biblioteca esa que armó Hernández Montoya.

belisario dijo...

mi gran problema con vallejo -sí, esa loca maricona, esa vieja estridente- es que lleva ya varios años demasiado dedicado a su oficio de bufón de corte, de gritón empecinado. y de la obra, poco: dos o tres libritos fáciles, sin ambición. quizá se ha quedado seco, y le apuesta al milagro improbable de extender su gloria (?) a punta de berrinches.

Anónimo dijo...

Belisario, tremendo coñazo, pana.


SapoCrudo

Roque Roberto Morales dijo...

Una cosa es la lengua como sistema en constante evolución y otra muy diferente un montón de gente imponiendo a trompicones sus maneras. Nuestros campesinos hablan con mayor precisión. Basta irse para el llano. Por otro lado, no creo que a Vallejo le moleste que lo llamen doña, loca, marica, etc. ¿Acaso no es ese otro de sus gritos de guerra para escandalizar? La mariposa que sale del cuarto y se lanza al ataque. Lo peor: aún queda tanta pacatería por ahí. Ergo, la doña tiene clientes.
Saludos

Anónimo dijo...

Vaya. En el mismo comentario que celebra la precisión del lenguaje, el autor declara que señora o doña esta bien para un maricón que salió del closet. Que corta la vista cuando vemos pacatería donde hay intolerancia. A abrir el paradigma (y otra cosa, si quieres): a un señor le pueden gustar otros señores; no todo es lo que nos dijo la maestra vaca-toro, señor-señora, blanco-negro.

Anónimo dijo...

Vuelve a leer para que entiendas. Si aún no lo logras, pide ayuda. Opinar desde la afasia sí es intolerable.
Saludos
RRM

Anónimo dijo...

RRM,

"Ergo, la doña tiene clientes.
Saludos" A quien te refieres cuando hablas de la doña?
"Por otro lado, no creo que a Vallejo le moleste que lo llamen doña, loca, marica, etc." Suena un poco como ese argumento de que a las muejres que les pegan les gusta que les peguen.
RRM, mi comentario no habla de ti, ni es un comentario sobre tu persona. Hablo de que el lenguaje no es transparente y refleja intolerencias, máculas, estrecheces. Espero que el senor Vallejo apruebe este "de que."

RRM dijo...

Ciertamente, no creo que sea sobre mi persona. Eso es claro. En cuanto a aquello que no entiendes, te pido que vuelvas a leer el mensaje de arriba. Sigue con exactitud sus instrucciones.
Saludos (el saludo es simplemente eso, un saludo. Cuando digo saludos, quiero decir "saludos")

sergiomarquez dijo...

EL QUE VALLEJO SEA UN MARICAZO SENIL IMPORTA MUY POCO, LO IMPORTANTE EN ESTE CASO ES ENTENDER QUE VALLEJO, COMO MUCHOS OTROS DE SU EDAD, MARICOS O NO, CREE QUE POR TENER LA EDAD QUE TIENE UNO NO PUEDE DARLE SU COÑAZO POR SER UN VIEJO ESTÚPIDO.

Anónimo dijo...

Je, je yo me compré el libro. Y precisamente lo compré por la foto y por el texto de Jose Manuel Briceño Guerrero. Creo que pese a las faltas de ortografía el libro vale la pena (aunque sea por puro fetichismo), o por el texto de Briceño, que es muy bueno.